CAMARIN

Historia camarín

Según el historiador Pepe Dominguez el camarín se crea a finales del siglo XVII. Este tipo de estructura en las iglesias pertenece a la arquitectura andaluza siendo el del santuario el segundo que se realizó en Andalucía y el primero el de la Virgen de la Victoria de Málaga.

El Camarín de nuestra Basílica-Santuario, ese lugar mágico donde todo acaba y también donde todo comienza para el devoto, como bien sabemos, no siempre ha sido de la forma que ahora lo conocemos: recubierto de mármol y con una discordante máquina de aire acondicionado en la zona trasera. Parece difícil entender que un lugar tan especial no guarde la importancia que merece a nivel ornamental. Es cierto que con Ella, con la Virgen de la Cabeza, ya podría sobrar todo, sin embargo se concibió para representar
el cielo bajado a la tierra.

CONSTRUCCIÓN DEL CAMARÍN

En 1689 el tabernáculo ya existente en el altar mayor se sustituyó por un camarín. Dicho espacio repite esquemas de estos lugares de devoción mariana propios del barroco andaluz: un altar centrado en el espacio cuadrado cubierto por una pequeña cúpula de media naranja con decoraciones vegetales, clásicas, y enmarcadas en cuadrados, todo ello sobredorado.

CAMARÍN BARROCO

La Imagen se coloca en dicho altar para ser observada desde todos los ángulos manteniendo el espacio y el carácter de un deambulatorio, pues su misión es la de mostrarla directamente sin perder un ápice de su divinidad. Y así, instaladas en esos altos habitáculos, auténticas cámaras enjoyadas con fantasías celestes, intentan excitar al devoto ansioso por entrar en conexión con Ella.

Camarín barroco Virgen de la Cabeza

No obstante el nuestro, junto con el Camarín de la Virgen de la Victoria de Málaga, de cronología coetánea, quizá sean los primeros del género en Andalucía, y, desde luego, de los pioneros en España, tras el de Guadalupe. (Dominguez Cubero, J).

En cuanto al altar central del que se habla sabemos que ya a principios del siglo XVII estaba conformado por un trono de plata repujada en toda su superficie a pase de motivos vegetales y emblemas sobredorados con relieves narrativos alusivos a la aparición de la Virgen y símbolos marianos, rodeada de un resplandor y con la media luna a sus pies, como hoy contemplamos.

Entre aquel camarín barroco y el actual han existido otras decoraciones que, al igual que los distintos retablos, han tenido poca duración.

CAMARÍN SIGLO XX

Centrándonos ya en el siglo pasado, algunos datos nos hacen referencia a unas pinturas en 1917 del Maestro Manuel Aldehuela Palomino; aunque mas tarde con la guerra, como sabemos, se destruye gran parte del templo y Regiones Devastadas será la encargada de la reconstrucción, devolviendo al visitante unas pinturas que muchos hemos podido
conocer al menos a través de fotografías.

Por la bases de un concurso podemos saber que a finales de los años setenta la decoración del camarín se encontraba muy deteriorada por el transcurrir de los años y el paso de muchos fieles que dejaban firmas y señales a modo de recuerdo. Por ello, en marzo de 1977 se reúne una comisión pro-restauración formada por el Padre superior y Párroco de nuestro Santuario, el Hermano Mayor de la Cofradía Matriz, Miguel Corpas Raya, y Luís Aldehuela para, tal y como se comunicaba en el folleto de información, “dar la dignidad y exaltación que exige el lugar que ocupa la Patrona […] Un Camarín digno de Ella”, coincidiendo con el 775 aniversario de la Gloriosa Aparición. Esta comisión convocó un
concurso en cuyas bases se especificaban las técnicas que se debían seguir para la decoración de dicha obra, que se haría por suscripción popular.

Lamentablemente y por diversos motivos, ninguno de los presentados en aquel concurso se llevaron a cabo, y en 1983, siendo Hermano Mayor José Luis Muñoz y Superior de nuestro Santuario el P Saturnino Gómez, se recubrió de mármol dando lugar a la “decoración” que hoy observamos.

Artículo de José M. Martinez Cubero – Mirando al Santuario nº29


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