Órdenes religiosas en Santuario

SIGLO XVI

Primitivamente, y según conocemos por los estatutos de la cofradía andujareña, en el santuario no había sacerdotes permanentemente aten diendo al culto, solamente se llevaban en romería, hasta que en 1557 el obispo D. Diego de Tavera los amplió, obligando a que hubiera cuatro capellanes y que uno de ellos fuera el rector (Gómez, 2007: 192). 1

PP. Carmelitas

En 1590 fueron los PP. Carmelitas quienes quisieron fundar en el santuario que le habían cedido el prioste y algunos diputados, pero se opuso otra parte de la cofradía matriz y obtuvieron en 1593 una sentencia favorable que consideró nula la cesión, confirmada por el nuncio de S.S. en 1595.

A partir de entonces la cofradía será quien nombre los sacerdotes hasta 1879 (284 años) en que el obispo Antonio Monescillo firme un «Reglamento adicional» a los estatutos del siglo XVIII, en cuyo capítulo 2, artículo V, se dice que es el quien designe al rector (Gómez, 2007: 193). 1


reja Antiguo santuario Virgen de la Cabeza
Fuente:Diputación Jaén

En los primeros años del siglo XX estaba de rector del santuario D. Miguel Martinez Rodríguez (1850-1922), cuyo cargo ocupaba desde 1905, unos 17 años, periodo de tiempo bastante largo que daba lugar a muchas irregularidades. «Con 55 años de edad fue nombrado Rector: «El cargo no era cómodo por la soledad del paraje, pero dado su carácter tranquilo y la cercanía a su ciudad natal, no le era todo oneroso, a lo que añadía la posibilidad de practicar su afición favorita: la caza. La dejadez con que atendía el santuario fue causa para que algunos trataran de deponerlo. Incluso los amigos reconocían este defecto en él, poniendo de relieve la «parsimonia, negligencia, abandono con los que realizaba su trabajo al frente del santuario y que trajo como consecuencia la ruina de la casa rectoral que existía en el lado norte de la iglesia. 1

El aislamiento del lugar, su carácter bonachón y sus interesadas amis tades, hicieron que el santuario se convirtiera en un lugar de recreo para sus conocidos que, aprovechándose de su afabilidad y poniendo como excusa la caza, organizaban fiestas y juegos indecorosos en el recinto (…)» (Gómez, 2007: 193). 1

Los problemas de la gestión del santuario fueron motivo de crítica en la revista Mirando al Santuario de octubre de 1922 por parte del P. Miguel Gutiérrez, Paul, escribía:
«El Santuario es un Santuario, como el Salón lliturgitano -era el teatro existente entonces en Andújar, aclaramos nosotros- es un salón, y el casino es un casino, y una casa de dehesa es una casa de dehesa. Una peregrinación es una peregrinación, un baile es un baile y una cacería es una cacería … . Con decir estas perogrulladas no he descubierto el Mediterráneo, sin embargo, existen gentes, muy enteradas y muy bien intencionadas, que confunden el Santuario con el Salón lliturgitano, o con el Casino, o con la casa de la dehesa y se empeñan en ocupar el Santuario o sus crujías en usos de menesteres y diversiones, etc., iguales a los que se permiten en un casino, en la dehesa o en la viña. (…)
Nosotros no defendemos malas causas, entuertos o desafueros, pedimos que siendo el Santuario un Santuario, un lugar de oración, de piedad, consagrado por las bendiciones de la Iglesia para ese fin, no se le emplee para festejar novios, ni para usos profanos. Quien a él concurre tiene derecho al silencio, al recogimiento, madre de altos pensamientos y de súplicas fervorosas. 1

Nos parece extraño que en tantos años como estuvo de rector D. Miguel Martinez, no se hubiera pedido al obispo su cese en el cargo. Algo debía ocurrir para que se le mantuviera, siendo de dominio público lo que ocurría allí. 1

El rector fue sustituido provisionalmente por D. Antonio Romero, para seguidamente nombrarse a D. José Garcia Navarro (Gómez, 2007: 97), que permanecerá en el santuario hasta la llegada de los PP. Trinitarios. 1

«Desde 1923 a 1930, este Rector-García Navarro-, no supo encontrar el equilibrio virtuoso. Confundía la energía con la violencia y la templanza con las actitudes altivas de su carácter, poco acordes con su estado clerical. La conflictividad fue continua contra las Autoridades y Cofradía de Andújar, peregrinos y propietarios colindantes al Santuario» (Gómez, 2007: 197). Como se ve, prosiguieron los problemas como con el anterior rector. 1

PP. Trinitarios

La cofradía matriz de la Virgen de la Cabeza y la devoción en general a la reina de Sierra Morena, tenían un problema con los sacerdotes diocesanos que lo regían, cuando se pone de manifiesto ese malestar generalizado. El que un único sacerdote cuidara del santuario tenía sus problemas, a los que había que añadir los derivados de la propiedad privada de los terrenos que lo rodeaban. 1

Para intentar solucionarlo los PP. Trinitarios llegan al santuario para hacerse cargo de él en 1930. 1

FUENTE:
1. Historiador Enrique Gómez Martínez – La Real Cofradía Matriz de la Virgen de la Cabeza y la religiosidad en Andújar … Pag. 75 a 83


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