Manto Centenario

Para el Centenario de la Coronación Canónica de la Virgen de la Cabeza se propuso encargar un manto para la Stma. Virgen.
El motivo era hacer un proyecto perdurable en el tiempo por su significado y valor y así continuar también con una tradición que viene de antaño. Nuestra imagen ha tenido a lo largo de su historia dos momentos especialmente significativos, su primera Coronación Canónica en 1909 y su Recoronación en 1960 y para ambas efemérides la Hdad. allá por entonces, tuvo a bien encargar sendos mantos de una riqueza y calidad artística muy considerable. El primero que se realizó fue en tisú de plata, bordado en oro, manto que serviría para recordar a lo largo de los siglos que la Virgen fue coronada en el año de 1909 y que se puede contemplar en el museo del Santuario donde también se encuentra el manto realizado en 1960 para conmemorar la Recoronación Canónica, manto bordado en oro fino a realce sobre terciopelo de seda azul marino, bordado por el taller de Leopoldo Padilla de Sevilla y sobre un diseño de Maireles, con una cenefa en su contorno muy característica y con un valor estético en su conjunto magnífico.

Por tanto, cuando llegó el momento de hacer un tercer manto en importancia para Ntra. Madre, la Hdad. Matriz hizo frente a un proyecto equiparable artísticamente a los dos mantos anteriores y así lo hizo.
El manto del Primer Centenario recoge el espíritu que la Hdad. pretendía transmitir en aquel momento, un manto que enriqueciera el ajuar para la Virgen, de una calidad y excelencia acorde con el significado de la conmemoración y que recordara el gran acontecimiento que vivimos en aquel año Jubilar.

Manto centenario Virgen de la Cabeza

Otra característica muy importante del manto fue la implicación de todos los Hermanos de la Cofradía y devotos en el proyecto, puesto que se dio la oportunidad a los mismos de participar por medio de donaciones de las piezas del manto, este está cargado de nombres de familias, historias, promesas y sentimientos que están escritos en la parte trasera, en el reverso del manto y que hacen que en este proyecto estén aglutinados la fe que profesan los devotos de su Cofradía a la Virgen de la Cabeza.
Por tantos motivos el manto del Primer Centenario de la Coronación Canónica de Nuestra Madre no es “otro manto más” sino un manto digno de una Reina, a la que todos sus devotos, le ofrecen a modo de ofrenda de flores de oro para que nunca se olvide aquella conmemoración y que de gloria a la devoción a la Virgen de la Cabeza, que es la seña de identidad de Andújar.
Después de la realización de 9 diseños de mantos de diferentes calidades, proporciones y presupuestos, la Hdad. se decantó por el diseño de más calidad de los presentados, tanto en calidad artística como en calidad técnica.

DISEÑO MANTO CENTENARÍO

El manto, mantolín y saya fueron diseño del andujareño Pedro Palenciano Olivares, quien se encargó también del bordado de las piezas y confección el manto porque es una artista que había demostrado su maestría en el arte cofrade y en la labor del bordado en oro, añadiendo su gran interés por su Virgen de la Cabeza, sus muchas aportaciones a esta devoción y además ser hermano de la Cofradía Matriz.

ESTILO Y BORDADOS

El estilo del manto es decimonónico, bordado en oro fino, sobre rica tela de tisú de plata hecho a mano en telares del S. XVIII. con una gran profusión de flores, sobre las 400, con más de 100 modelos distintos. Todo el manto tiene una grandísima calidad en los realces, en la delicadeza de su dibujo y detalles con una factura muy delicada y minuciosa.

El diseño del manto se compone de una guardilla (cenefa) de un tamaño considerable en toda la cola del manto con un fondo de malla bordada que sostiene una cenefa profusamente bordada de flores, esta cenefa se enmarca en otras dos, una por la parte inferior que sería bordada de roleos entrelazados, cenefa que sostendría la puntilla de encaje de bolillos en hojilla de oro rizada.
La cenefa que enmarca la guardilla por la parte superior tendría una forma de “ochos” que enmarcan flores de cartulinas dándole al manto una calidad muy apreciable.
En la parte de la boca del manto esta guardilla se reduce casi a la mitad porque al ser la Virgen de la Cabeza una imagen tan pequeña, en la parte delantera del manto quedaría mejor algo mucho más delicado.

manto virgen de la cabeza con escudo cofradía Matriz

En la parte central aparece el motivo principal del manto, la representación de la corona de 1909 sobre el escudo de la Cofradía con un fondo de malla a juego con la cenefa exterior y rodeada por formas de roleos y acantos de donde parten unas ráfagas bordadas con estrellas. En las dos esquinas de la boca y en la cola del manto aparecen formas barrocas de roleos, acantos y flores, todas ellas bordadas en diferentes puntadas, volúmenes y dibujos, utilizando la hojilla, las cartulinas y las puntadas más variadas. El bordado de la parte central se salpica de flores con tallos y hojas de diferentes tamaños cubriendo todo el espacio de una manera más suelta.

A nivel general el manto se caracterizaría por una delicadeza de bordados exquisita, cuidando cada detalle al componerse de piezas muy pequeñas que se mezclan con piezas de mayor tamaño.

Este manto del Centenario se ha convertido en el manto de las grandes celebraciones puesto que quizás sea el más rico de todos los que la Virgen ha tenido y junto con la Corona del Centenario coetánea en su realización componen un conjunto estético que gran calidad y belleza que le dan a la Imagen un halo de espiritualidad enorme y que hace que los devotos sientan a su Virgen mucho más Reina y mucho mas celestial.