Milagros

Promesas y exvotos

Una buena muestra de la actuación positiva de la Virgen de la Cabeza, son los numerosos objetos que cuelgan de las paredes del santuario, dando cuenta de los favores recibidos o de los que se espera obtener en el futuro. Se trata de textos, pinturas, réplicas de órganos corporales, y un sinfín de objetos de la más diversa índole, traídos al lugar para cumplir el compromiso contraído por el devoto con la imagen, para agradecer el beneficio recibido o para propiciar nuevos favores.

Tipos de promesas

Las promesas penitenciales, tales como la de acudir caminando al santuario o hacer descalzos o de rodillas parte del itinerario, y las ofrendas pecuniarias, de velas u oraciones, se encuentran entre las más frecuentes promesas. 

Exvotos

Cuando la promesa supone la ofrenda de un objeto relacionado con las personas y circunstancias en que ha participado positivamente el ser sagrado y se deposita en el santuario,estamos ante un exvoto.

Exvoto es aquel objeto ofrecido con carácter público a los seres sobrenaturales en respuesta a un favor recibido y cuya donación había sido prometida anteriormente. Éste cumple la función de dar testimonio público de la capacidad de la imagen de obrar milagros. 

En Andalucía los exvotos reciben diferentes denominaciones: milagros, milagritos, promesas, ofrendas, cuadros, votos , etc. Todavía existen numerosos santuarios en que los devotos los entregan. Así ocurre en santuarios y ermitas como los de Consolación (Utrera), los Remedios (Olvera), de los Santos (Alcalá de los Gazules), El Saliente(Albox), San Benito (Castilblanco) y de la Virgen de la Cabeza (Andújar), entre otros muchos.Las ofrendas tienen lugar todo el año y con mayor énfasis durante las fiestas anuales, tal como ocurría en los siglos XVI y XVII en el santuario de la Cabeza, según nos cuenta el historiador Salcedo Olid.

El santuario de la Virgen de la Cabeza es el lugar más propicio para que se produzcan los milagros -razón de existir última de todo santuario- con la actuación directa de la virgen, pues aunque las imágenes pueden actuar sobrenaturalmente en favor de sus devotos fuera del marco del santuario,es éste el lugar privilegiado de intervención.

Milagros en la historia

Ya desde sus comienzos la imagen, cuando se apareció, dio muestras inequívocas de querer permanecer en el lugar, escogido para recibir culto, y aunque durante todo el año los devotos acuden a pedir o agradecer favores, es el día de la fiesta y en el santuario, la ocasión más favorable para pedir favores y ayudas.

Dios tiene diputado[elegido] el día de la fiesta principal para hacernos mercedes en la procesión», dice el historiador andujareño Salcedo Olid (s. XVII) al referirse a la Virgen de la Cabeza; el mismo cronista pone en boca de la Reina de los Ángeles, como se la denomina con frecuencia en la época, la promesa de que «… haciéndome en este sitio donde estoy un templo en que se han de obrar portentos y maravillas en beneficio de las gentes» (Salcedo Olid, 1677:304-314).

La devoción a la Virgen de la Cabeza en su santuario cuenta con una larga y documentada tradición histórica de ofrendas y milagros. Tenemos constancia por el documento más antiguo hasta ahora conocido (1564) que ya existían dos milagros o exvotos pintados y 28 cadenas de grillos para presos y, que en el siglo XVI, su ermita aparecía cubierta de todo tipo de objetos votivos. El testimonio de Salcedo Olid, el más prolijo entre los cronistas de la Virgen, que utilizó información de primera mano y de su propia observación.

Milagros y Miguel de Cervantes

La romería que anualmente se celebra al Santuario de la Virgen de la Cabeza (Andújar) en Sierra Morena, ya se realizaba previsiblemente en el siglo XIV o XV, y que en el XVII constituía una de las aglomeraciones más notables de devotos en torno a una imagen en toda España, lo que llevó a Cervantes a escribir: «Hasta hacer tiempo de que llegue el último domingo de Abril, en cuyo día se celebra en las entrañas de Sierra Morena,tres leguas de la ciudad de Andújar, la fiesta de Nª. Sª. de la Cabeza, que es una de las fiestas que en todo lo descubierto de la tierra se celebra tal. Bien quisiera yo, si posible fuera, sacarla de la imaginación donde la tengo fija y pintárosla con palabras y ponerla delante de la vista, para que comprendiéndola viérades la mucha razón que tengo de alabárosla; pero esta es carga de otro ingenio no estrecho como el mío. El lugar, la peña, la imagen, los milagros, la infinita gente que de cerca y de lejos, el solemne día que he dicho, la hacen famosa en el mundo y célebre en España, (subrayado nuestro) sobre cuántos lugares las más extendidas memorias se conservan» (  Los trabajos de Persiles y Segismunda, libro III 1-cap. VI).

Fuente: Salvador Rodríguez Becerra – Universidad de Sevilla.